Esta receta fácil de espárragos a la Vienesa es una forma diferente de preparar esta verdura, en lugar de comerlos fríos o en ensalada, con esta elaboración disfrutaras de un plato caliente y con un sabor insuperable.
Cómo podrás ver es muy simple de preparar y con pocos ingredientes, pero no por ello deja de ser una gran receta. Además es muy rápida de elaborar ya que tan solo tienes que poner los ingredientes y al horno con ellos.
Te aconsejo que utilices espárragos gruesos, aunque puedes prepararla con los que prefieras, eso si que sean blancos, también los puedes cocer tu o simplemente comprarlos en conserva, lo que hace de esta elaboración una forma muy rápida y fácil de comer verduras.
Espero que estos espárragos al horno te den una buena idea para esos días que no tienes mucho tiempo para cocinar y te apetece comer de forma sana y tradicional.
Cómo siempre te digo si tienes cualquier duda o simplemente te apetece dejarme un comentario siempre será bienvenido.
Tiempo:
35 minutos
Valor Calórico:
bajo
Dificultad:
baja
Cantidad:
4 personas
Ingredientes
12 Espárragos blancos cocidos
50 g de mantequilla
50 g de pan rallado
3 Huevo cocidos
Perejil picado al gusto
Sal al gusto
Manteca de cerdo para untar la bandeja
Preparación
Corta la mantequilla en tacos pequeños.
Pela y corta los huevos cocidos en trozos pequeños.
Unta la bandeja de horno con manteca o mantequilla.
Precalienta el horno a 200º.
Elaboración
Coloca los espárragos blancos en la bandeja de horno previamente untada de manteca.
Repártelos bien para que queden uno al lado del otro.
Que no estén amontonados.
Echa por encima de los espárragos los huevos cocidos.
Echa sal al gusto.
Espolvoréalos con el perejil picado.
Añade los tacos de mantequilla, bien repartidos por encima.
Por último echa el pan rallado por encima de todo.
Ya puedes introducir la bandeja en el horno precalentado a 200º.
Lo dejas que se horneen durante 25 minutos aproximadamente.
Saca la bandeja del horno y ya los puedes servir.
Consejo
Utiliza espárragos mas bien gordos.
Puedes utilizar los espárragos en conserva o naturales y luego antes cocerlos.
En lugar de manteca de cerdo puedes utilizar aceite de oliva.
En esta ocasión te recomiendo unas albóndigas muy simples, pero con un resultado jugoso y con mucho sabor, además están acompañadas de una salsa muy fácil de elaborar y que pega muy bien a esta carne.
La receta de estas bolitas de carne, como la suelen llamar en mi casa, son una forma de comer carne un poco diferente, ya que gracias a su textura crujiente por fuera y jugosa por dentro suele gustar a todos, además el aderezo le aporta un gran sabor que las hace irresistibles. Estas en particular llevan trocitos de beicon, que les aporta un toque de sabor diferente y muy original.
Ya sabes que las puedes preparar con la carne que prefieras, pero yo te aconsejo que utilices carne de cerdo y de ternera a partes iguales, ya que te quedaran mas compactas y con una textura insuperable.
Respecto a la salsa como podrás ver no tiene ninguna dificultad en su elaboración, puedes utilizar el queso que prefieras, pero si es de sabor intenso mucho mejor, ya que si utilizas quesos muy tiernos no tendrá ese sabor a queso que se espera de la salsa, yo te recomiendo un tipo parmesano o gruyere, pero cualquiera que sea de sabor intenso es bueno.
Otra consideración que tienes que tener es la nata líquida o crema de leche, ya que puedes cambiarla por algún preparado vegetal o leche evaporada, que son bajos en grasa y tienen menos calorías.
Creo que no me queda nada mas que decirte, solo que espero que esté plato sea de tu agrado y que no olvides dejarme un comentario.
Tiempo:
20 minutos
Valor Calórico:
medio
Dificultad:
baja
Cantidad:
4 personas
Ingredientes
Para las albóndigas
500 g de carne picada mixta ( de cerdo y de ternera)
100 g de beicon
2 Dientes de ajo
100 g de pan
1 Huevo
1 Pizca de pimienta molida
1 Pizca de orégano
Sal al gusto
100 g de harina de trigo para rebozarlas
Aceite para freír
Para la salsa de queso
500 ml de nata líquida o crema de leche
30 g de mantequilla
100 g de queso parmesano
Sal y pimienta molida al gusto
Preparación
Pela y pica los ajos.
Remoja el pan con agua y los escurres.
Corta le beicon en trozos pequeños.
Echa la harina en un plato hondo.
Corta le queso en trozos pequeños o lo rallas.
Elaboración
Lo primero prepara la masa de las albóndigas.
Echa la carne en un bol y añade también el pan remojado y el beicon.
Echa también los ajos picados, la pizca de pimienta y el orégano.
Casca el huevo en el bol y le echas a la masa sal al gusto.
Lo amasas bien hasta que consigas un masa compacta y bien mezclada.
Ahora ya puedes moldear las albóndigas.
Coge un poco de masa y le vas dando forma de pelota.
Apriétala un poco mientras la moldeas para que quede compacta y no se deshaga.
No las hagas muy grandes de un tamaño parecido al de una pelota de gol.
Cuando la tengas la rebozas en la harina de trigo.
Que quede bien cubierta de harina y las vas dejando en una bandeja.
Haz lo mismo con toda la masa hasta que las tengas todas moldeadas.
Ahora pon una sartén a fuego medio y echa abundante aceite para freír.
Cuando esté caliente vas echando las albóndigas a freír.
No eches muchas a la vez para que no se enfríe el aceite.
Las fríes un par de minutos por cada lado.
Procura que queden bien doradas por todas las partes.
Cuando este fritas las sacas y las pones en una bandeja sobre papel absorbente.
Haz lo mismo hasta que tengas todas las albóndigas fritas.
Solo queda preparar la salsa de queso.
Pon una cazuela a fuego medio y echa la mantequilla.
Cuando esté derretida echa la sal y la pimienta al gusto.
Lo remueves un poco y vierte la nata o crema de leche.
Con una varilla lo remueves bien.
Cuando empiece a hervir añade el queso y lo remueves bien.
Lo dejas que se cocine unos 5 minutos a fuego medio-bajo.
Ahora echa las albóndigas y remueve la cazuela para que todas quede cubierta de salsa.
Lo dejas 5 minutos mas a fuego medio-bajo removiendo de vez en cuando.
Retira la cazuela del fuego y ya las puedes servir.
Consejo
En lugar de nata líquida puedes utilizar preparado vegetal o leche vaporizada.
Puedes utilizar cualquier tipo de queso, pero si tiene un sabor intenso te quedará mucho mas sabrosa.
En lugar de pan remojado puedes utilizar pan rallado.
El tiempo de fritura de las albóndigas puede variar según el tamaño del que las hayas hecho.
Las formas de presentar la comida a veces nos ayuda y mucho a disfrutar de un buen plato. Este pastel de pollo es una forma muy vistosa a la vez que divertida de disfrutar de una muy buena ensalada, sobra decir que es muy fácil de preparar y que el resultado final es insuperable, sobre todo si pones tu imaginación a trabajar para decorarlo.
Los ingredientes para la elaboración son los mismos que para una ensalada de pollo, ya sabes que puedes cambiarlos a tu gusto para darles tu toque, aunque si lo haces tal y como yo te indico te saldrá buenísimo.
En lugar de pechuga puedes utilizar cualquier otra parte del pollo, al igual que puedes hacerla en una sartén o cocerla, eso si tienes que cortarla muy pequeña, para que la textura del pastel sea suave.
También la mayonesa la puedes cambiar por salsa rosa, te quedará igual de bueno y además le darás un toque de color. Respecto al pan de molde puedes utilizar el que prefieras, eso si quítales la corteza para que te quede mas uniforme.
Bueno ya no me queda nada más que decirte, sólo que con este tipo de recetas fáciles estoy segura que los mas peque van a disfrutar mucho comiendo sano y de forma divertida, y los no tan peques también.
Tiempo:
20 minutos
Valor Calórico:
medio/alto
Dificultad:
baja
Cantidad:
4 personas
Ingredientes
1 Pechuga de pollo de unos 300g
2 Zanahorias
1 Lechuga
950 g de mayonesa
12 Rebanadas de pan de molde sin corteza
4 Huevos cocidos
50 g de aceitunas sin hueso
50 g de tomates cherry
1 Cucharada de aceite de oliva
Sal al gusto
Preparación
Pela y ralla las zanahorias.
Corta la lechuga muy fina, casi picada.
Pela los huevos cocidos, reserva un par de yemas y el resto los cortas en trozos pequeños.
Corta en rodajas las aceitunas, para la decoración.
Corta en rodajas los tomates para decorar el pastel.
Elaboración
Pon una sartén a fuego medio ye cha una cucharada de aceite.
Cuando esté caliente añade la pechuga y echa sal al gusto.
La fríes bien por ambas partes.
En lugar de freírla puedes hacerla hervida, como prefieras.
Cuando esté bien echa la sacas de la sartén y la dejas enfriar.
Cuando esté fría la cortas en trozos pequeños, como los de la lechuga.
Echa la lechuga, las zanahorias y la pechuga en un bol.
Añade unos 500 g de mayonesa y lo remueves bien.
Cuando tengas el relleno bien mezclado ya puedes montar el pastel.
Pon un par de cucharadas de mayonesa en una bandeja y las repartes bien.
Sobre la mayonesa coloca 3 rebanadas de pan de molde, una al lado de la otra.
Echa Unas cucharadas de relleno sobre las rebanadas de pan.
Repártelas bien para que todo el pan quede cubierto de relleno.
Sobre el relleno coloca otras 3 rebanadas de pan.
Como si de unos sándwich se tratará.
Haz lo mismo que antes.
Cubre las rebanadas con el relleno y coloca encima otras 3 rebanadas de pan.
y por último echas mas relleno sobre el pan y coloca las últimas 3 rebanadas de pan.
Ya tienes el pastel listo, solo queda decorarlo.
Con una cuchara aprieta el relleno que sobresalga, para que quede liso por los lados.
Ahora con una lengua de gato o espátula vas untando el pastel con resto de mayonesa.
Tienes que cubrir todo el pastel con una capa de mayonesa, por todos los lados.
Cuando lo tengas bien cubierto ya lo puedes decorar.
Puedes hacerle la decoración que prefieras.
Si quieres puedes hacer la misma que yo.
Desmenuza o ralla las yemas de huevo cocido que habías reservado por encima del pastel.
Con las rodajas de tomate chery y las de aceituna puedes hacer unos círculos por encima.
Déjalo reposar al menos una hora en el frigorífico.
Ya puedes servirlo.
Consejo
Puedes decorarlo a tu gusto.
Puedes añadir los ingredientes que prefieras, como máiz dulce, remolacha rallada, palitos de cangrejo.
Déjalo reposar en el frigorífico al menos 2 horas antes de servir.
La cocina esta repleta de grandes elaboraciones aunque no todas necesitan de mucho tiempo para ser una delicia, por eso en esta ocasión te recomiendo un postre fácil y rápido, tanto que en tan solo 5 minutos lo tendrás listo y no solo eso estoy segura que les va a gustar a todos.
El principal ingrediente es el yogur, yo te aconsejo que utilices yogur griego natural, ya que es muy cremoso y suave, aunque siempre puedes utilizar cualquier otra variedad que sea de tu agrado.
La mermelada también es al gusto, ya que puedes utilizar la que prefieras, yo he optado por una mermelada de fresas con un sabor ácido, aunque si utilizas otro tipo de yogur con sabor ácido te aconsejo que utilices mermeladas dulces y del sabor que prefieras.
Espero haberte aportado una idea para cuando no tienes mucho tiempo para preparar un buen postre, como cuando te avisan con el tiempo justo de que tienes invitados y quieres quedar bien.
Ya sabes que cualquier duda que tengas tan solo tienes que dejarme un comentario.
Tiempo:
5 minutos
Valor Calórico:
alto
Dificultad:
baja
Cantidad:
4 personas
Ingredientes
400 g de yogur griego
2 Cucharadas de extracto de vainilla
6 Cucharadas de azúcar glas
10 Galletas (Tipo María)
8 Cucharadas de mermelada de fresa
4 Cucharadas de crocante de almendras
Preparación
Tritura las galletas.
Elaboración
Echa el yogur en un bol.
Echa también el extracto de vainilla y el azúcar glas.
Con una varilla lo remueves bien hasta que este bien mezclado.
Ahora ya puedes montar los vasos o copas.
Echa un par de cucharadas de mermelada en el vaso.
Sobre la mermelada echa 2 cucharadas de galleta molida.
Procura que la mermelada quede bien cubierta.
Acaba de llenar el vaso con el yogur que has mezclado en el bol.
Cuando lo tengas lleno espolvorea por encima de cada vaso un poco de crocante de almendra.
Haz lo mismo con el resto de vasos o copas, hasta que los tengas todos.
Ya los tienes listo para comer.
Sírvelos bien fríos.
Consejo
El yogur mejor si es natural y sin azúcar, aunque puedes utilizar el que prefieras.
Si no tienes azúcar glas puedes utilizar azúcar blanco y lo trituras un poco.
Puedes utilizar la mermelada que prefieras, pero si tiene un toque ácido mejor.
Para elaborar unas verduras deliciosas no siempre tienes que elaborar complicadas recetas, como podrás comprobar con esta receta fácil y rápida conseguirás un plato con una sabor insuperable, además de completo y sano.
Las especias que tienes que utilizar no son muy tradicionales en nuestras cocinas, pero la verdad es que yo hace ya mucho tiempo que elaboro estas verduras, la verdad es que son una de mis preferidas por el sabor a cocina oriental, pero también por que suelo utilizar las verduras de temporada, así aprovecho la misma receta con distintos ingredientes, cosa que te recomiendo.
Si tienes la posibilidad de utilizar jengibre fresco, no la desaproveches ya que es mucho mas aromático que en polvo, eso si no le eches mucho solo una cucharada de ralladura, a no ser que seas un amante de su sabor.
Una buena idea es aprovechar estas verduras como guarnición, ya sean carnes o pescados, aunque por si solas son un plato ideal para una cena ligera y con mucho sabor.
Bueno te dejo que te pongas en marcha ya que es una elaboración muy simple y seguro que estas deseando probarlas.
Tiempo:
70 minutos
Valor Calórico:
bajo
Dificultad:
baja
Cantidad:
4 personas
Ingredientes
2 berenjenas
2 Zanahorias
1 Cebolla morada
1 Cebolla blanca
1 Pimiento rojo
1 Pimiento verde
1 Patata
4 Dientes de ajo
80 g de máiz dulce
100 ml de vino blanco
1 Cucharada pequeña de cúrcuma
1 Cucharada pequeña de curry
1 Cucharada de hierbas provenzales
1/2 Cucharada pequeña de jengibre en polvo
6 Cucharadas de aceite de oliva
Sal y pimienta al gusto
Preparación
Pela y corta las cebolla en trozos medianos.
Pela y corta la patata en trozos medianos.
Corta las berenjenas en trozos medianos.
Pela y corta las zanahorias en tiras gruesas.
Corta los pimientos en trozos medianos.
Pela y pica los ajos.
Precalienta el horno a 180º.
Elaboración
Echa todas las verduras troceadas en un bol.
Añade el máiz dulce.
Echa las especias el curry, la cúrcuma y el jengibre en polvo.
Añade también las hierbas provenzales.
Echa sal y pimienta el gusto.
Vierte el vino blanco y añade unas 4 cucharadas de aceite de oliva.
Con un par de paletas lo remueves bien para que las verduras queden bien adobadas.
Echa las verduras en una bandeja de horno y las repartes bien.
Añade el resto de aceite por encima de las verduras.
Introduce la bandeja en el horno precalentado a 180º.
Las horneas durante 60 minutos aproximadamente.
Pasado este tiempo las sacas del horno.
Ya las tienes listas para comer.
Consejo
Puedes utilizar las verduras que prefieras.
El tiempo de horneado es orientativo y puede variar según hornos, para saber si ya están cocinadas comprueba que las patatas y las zanahorias estén asadas.
Las hierbas provenzales son un popurrí de hierbas aromáticas, por lo que puedes cambiarlas por las que mas te gusten.
En esta ocasión te recomiendo uno de las partes mas sabrosas que tiene el cerdo, con esta receta fácil conseguirás un plato con el que estoy segura que triunfaras en la mesa, ya que las costillas te quedarán muy tiernas y con un sabor insuperable.
Una de las cosas importantes de esta elaboración es que necesita un poco de tiempo de cocción para que las costillas queden tiernas, yo te aconsejo que utilices caldo de carne, aunque si no tienes y dispones de algún carne de ave o similar lo puedes utilizar, eso si el tiempo de cocinado puede variar según la carne, por lo que el tiempo que te indico es orientativo, lo ideal es que compruebes que están tiernas y si no es así las dejes un poco mas. No dejes que se quede sin caldo, si hace falta ya sabes que le puedes añadir caldo o agua.
Si me permites darte una idea te diría que las puedes acompañar de unas patatas cortadas en tacos y fritas, así un par de minutos antes de retirar la cazuela del fuego las añades y cogerán el sabor de la salsa, si no quieres ponerle patatas y te gusta darle un toque diferente prueba con boniato blanco cortado en tacos y frito , como las patatas, verás como te a gustar.
Ya te dejo que te pongas a preparar esta receta tradicional, que como verás es muy fácil y tiene un resultado que seguro que no te defrauda.
Como siempre te digo si tienes cualquier cosa sobre la elaboración o ingrediente, tan solo tienes que dejarme un comentario.
Tiempo:
90 minutos
Valor Calórico:
bajo
Dificultad:
baja
Cantidad:
4 personas
Ingredientes
1 Kilo de costillas de cerdo
1 Cebolla
3 Dientes de ajo
400 g de tomate triturado
100 ml de vino blanco
1 Hoja de laurel
1 Pizca de hierbas provenzales
1 Cucharada pequeña de pimentón rojo
1 Litro de caldo de carne
2 Cucharadas de aceite de oliva
Sal y pimienta al gusto
Preparación
Pela y pica la cebolla.
Pela y pica los ajos.
Trocea las cotillas, o mejor, cómpralas troceadas.
Elaboración
Pon una cazuela a fuego medio y echa el aceite.
Cuando esté caliente añade las costillas.
Le echas sal al gusto y las sofríes unos 10 minutos.
Si lo prefieres puedes tapar la cazuela para que se sofrían bien.
Cuando esté bien doradas echa las hierbas provenzales, pimienta al gusto y la hoja de laurel.
Echa también la cebolla y los ajos.
Lo sigues sofriendo un par de minutos.
Ahora echa el pimentón rojo y lo sofríes unos segundos.
Vierte el vino blanco y lo remueves un poco.
Deja que reduzca unos 3 minutos.
Echa el tomate triturado y lo remueves bien.
Tapa la cazuela y lo dejas que se sofría unos 10 minutos.
Recuerda removerlo de vez en cuando.
Vierte el caldo de carne o de ave y lo remueves bien.
Lo dejas que se cocine a fuego medio-bajo durante 70 minutos aproximadamente.
Remuévelo de vez en cuando.
Pasado este tiempo el caldo casi se abra consumido.
Lo pruebas de sal y rectifica si hace falta.
Retira la cazuela del fuego.
Ya lo tienes listo para servir.
Consejo
Puedes utilizar caldo de carne o de ave, si no tienes puedes utilizar concentrado diluido en agua.
La carne puede tardar mas o menos en estar tierna, si necesita mas tiempo déjala que se cocine, pero que no se quede sin caldo, si hace falta le echas mas caldo o agua.
Las tartas son una de las mejores formas de endulzarnos la vida, y si como en esta ocasión, la elaboramos con una fruta tan dulce y sabrosa como el melocotón, conseguirás una tarta insuperable tanto por su sabor como por su vistosidad.
Este pastel tiene una receta muy fácil de elaborar, aunque sea un poco laborioso. Como podrás ver la receta esta dividida en tres elaboraciones, primero es preparar la masa quebrada, un tipo de masa ideal para este tipo de tartas, ya que es fácil y tiene una gran consistencia, cosa ideal para las tartas de compota o similares.
Para el relleno tienes que preparar una compota de melocotón, como podrás observar, yo no trituro los melocotones para que cuando se coma se noten los trozos de fruta. Puedes utilizar cualquier variedad de melocotón, ya que aún que no estén muy dulces te va a quedar buenísimo.
Por último pero no menos importante la cubierta, esta es muy fácil de hacer y le aporta un toque crujiente, ya que al caramelizare el azúcar moreno le aporta una textura muy buena, sobra decir que tiene un gran sabor gracias a la almendra.
Pues dicho esto solo me queda darte ánimos para que elabores esta tarta de melocotón, ya que aunque laboriosa estoy segura de que te va a salir muy buena, tanto que no dejaras de preparársela a los tuyos.
Si tienes algún problema o duda ya sabes que estaré encantada de poder ayudarte, solo tienes que dejarme un comentario en la receta y te contesto lo antes posible.
Tiempo:
70 minutos + 60 minutos de reposo
Valor Calórico:
alto
Dificultad:
baja
Cantidad:
8 personas
Ingredientes
Para la masa
220 g de harina de trigo
1 Huevo
110 g de mantequilla
3 Cucharadas soperas de agua fría
1 Cucharada sopera de azúcar
Para la cubierta
150 g de harina de trigo
70 g de azúcar moreno
1 Cucharada de almendras molidas
1 Pizca de canela en polvo
70 g de mantequilla
Para el relleno
200 g de azúcar
1200 g de melocotones
1 Rama de canela
La piel de un limón
50 ml de agua
50 ml de vino blanco
100 g de mantequilla
Preparación
Precalienta el horno a 200º unos 20 minutos antes de hornear.
Pela los melocotones y los cortas en trozos pequeños.
Unta el molde con un poco de mantequilla.
Elaboración
Lo primero prepara la masa.
En un bol echa la mantequilla a temperatura ambiente, para que se pueda amasar bien.
Añade también la harina, el huevo, el agua fría y el azúcar.
Con las manos lo remueves hasta que quede bien mezclado.
Ahora lo amasas durante unos minutos hasta que consigas una masa compacta y homogénea.
Cuando la tengas amasada haces un bola con la masa y la dejas reposar en el frigorífico al menos una hora.
Saca la masa del frigorífico y la echas en el banco.
Con un rodillo la vas extendiendo.
Tienes que darle forma de circulo y con un diámetro un poco superior al del molde.
Enrola la masa en el rodillo y la despegas del banco.
La echas sobre el molde.
Con las manos la vas apretando para que quede con la forma del molde.
Con un tenedor la pinchas un poco para que no se hinche.
Coloca un trozo de papel de aluminio o papel de hornear, sobre la base de la masa.
Echa unas legumbres sobre el papel, a modo de peso, para que no se hinche la base cuando la hornees.
Introduce la masa en el horno precalentado a 200º.
La tienes que hornear durante 15 minutos.
Saca la masa del horno.
Retira le papel de aluminio con las legumbres.
Déjala reservada hasta que prepares el relleno.
Ahora ya puedes preparar el relleno.
Pon una cazuela a fuego medio.
Echa los ingredientes, la mantequilla, el agua, el vino, el azúcar y los melocotones.
Añade también la piel de limón y la canela en rama.
Remuévelo bien hasta que la mantequilla esté derretida.
Cuando empiece a hervir lo dejas que se cocine durante 30 minutos a fuego medio.
Recuerda que tienes que removerlo de vez en cuando.
Pasados unos 15 minutos retira la piel de limón y la rama de canela.
Cuando hayan pasado los 30 minutos verás como el caldo a espesado y te queda un caramelo.
Ya lo tienes listo retira la cazuela del fuego y lo dejas enfriar un par de minutos.
Echa el relleno sobre la masa que tenias reservada.
Repártela bien por la base, procura que no sobrepase las paredes de la masa.
Solo falta preparar la cubierta del pastel.
Corta la mantequilla bien fría en trozos pequeños y los echas en un bol.
Echa también el resto de ingredientes, la harina, la canela en polvo, el azúcar moreno y la almendra molida.
Mézclalo con las manos apretando para que se deshaga la mantequilla.
Cuando este todo bien mezclado y tenga un consistencia parecida a las migas de pan ya esta lista.
Espolvorea la cubierta por encima del relleno, que quede bien cubierta.
Introduce la tarta en el horno precalentado a 200º.
Lo horneas durante 35 minutos aproximadamente.
Cuando esté dorada ya la tienes lista.
Saca la tarta del horno y la dejas que se enfríe bien antes de desmoldar.
Desmóldala con cuidado y ya la puedes servir.
Si lo prefieres puedes servirla bien fría.
Consejo
Utiliza un molde de 28 a 30 centímetros de diámetro, para estas medidas y si es desmontable mucho mejor.
El tiempo de horneado puede variar según el tipo de horno.
Puedes utilizar cualquier variedad de melocotón.
En lugar de untar el molde con mantequilla puedes utilizar grasa de cerdo o aceite.
Las legumbres son para darles peso a la masa, así que puedes utilizar lo que tengas a mano, pero que tenga un poco de peso.
La pasta es un alimento muy versátil ya que la puedes comer de mil y una forma, en esta ocasión te recomiendo una ensalada muy fácil de elaborar y con la que seguro que disfrutas de un plato fresco y lleno de sabor, sobra decir que es muy sano e ideal para esos días de calor.
Esta elaboración es muy completa y nutritiva, es ideal para comer como plato único, aunque también la puedes comer como entrante. Si lo prefieres puedes servirla templada o bien fría, eso ya es cuestión de gustos.
Lo mejor de esta receta es que puedes utilizar la pasta que prefieras, por ejemplo puedes elaborarla con espirales, con lazos, caracolas, etc, eso si dales un toque divertido y utiliza pasta de colores, así le aportaras mucha vistosidad a esta ensalada.
Otra cosa buena es que puedes añadir cualquier otra verdura o alimento que te guste, como tomate, queso, anchoas, bueno eso ya lo dejo a tu imaginación, para que le des tu toque personal. También puedes cambiar el aderezo de aceite y vinagre por alguna salsa que te guste, como la mayonesa o salsa rosa.
Pues con esta receta fácil y rápida espero haberte dado una buena idea para tu menú semanal, en el que no debe de faltar un buen plato de pasta y si es elaborado de forma tradicional como este mucho mejor.
Tiempo:
15 minutos
Valor Calórico:
bajo
Dificultad:
baja
Cantidad:
4 personas
Ingredientes
400 g de pasta
1 Cebolla
1 Zanahoria rallada
1 Pimiento rojo
80 g de atún en aceite
40 g de máiz dulce
150 g de palitos de cangrejo
50 g de aceitunas deshuesadas
3 Huevos cocidos
1 Pizca de orégano
5 Cucharadas de aceite de oliva
Sal y vinagre al gusto
Preparación
Pela la cebolla y la cortas en trozos pequeños.
Corta el pimiento en trozos pequeños.
Pela y ralla la zanahoria.
Trocea los palitos de cangrejo.
Escurre el atún en aceite.
Corta las claras de los huevos cocidos en trozos pequeños y reserva las yemas.
Elaboración
Pon una cazuela a fuego medio-alto y echa abundante agua.
Echa también un poco de sal y un buen chorro de aceite de oliva,
Cuando el agua empiece a hervir añade la pasta.
Puedes utilizar la que prefieras, espirales, lazos, etc.
Las dejas que se cueza durante 8 ó 9 minutos removiendo de vez en cuando.
Cuando la pasta esté cocida retira la cazuela del fuego.
Echa la pasta en una escurridera y la lavas bien con agua fría.
Echa la pasta lavada y bien escurrida en un bol.
Añade la cebolla, el pimiento, la zanahoria y el maíz dulce.
Añade también los palitos de cangrejo y el atún.
Por último añade las claras de huevo cocido y echa el orégano.
Aderézalo con el aceite y el vinagre.
Echas sal al gusto y lo remueves hasta que esté bien mezclado.
Sírvela en un bandeja.
Desmenuza o ralla la yema de huevo por encima de la ensalada.
Añade las aceitunas por encima.
Ya la tienes lista para comer.
Consejo
Puedes servirla fría o a temperatura ambiente.
Puedes utilizar cualquier tipo de pasta que prefieras.
El tiempo de cocción de la pasta puede variar según el tipo de pasta o fabricante, mira las instrucciones de uso.
Puedes utilizar cualquier tipo de vinagre como el balsámico o de manzana, o incluso no ponerle.
Este es un postre diferente y sobre todo muy dulce, además de muy fácil de elaborar, se trata de unos rollitos de pan de molde y rellenos de crema de cacao, bueno de nocilla que seguro que así te suena mejor, aunque puedes utilizar cualquier otra como la nutella o cualquier marca que te guste. el resultado te aseguro que no te va a defraudar.
Esta receta la tienes lista en un momento, ya que es muy rápida de preparar, cosa que la hace ideal para cuando tienes que preparar un postre y te pilla de improvisto, ya que tan solo lleva pan de molde y crema de cacao. Siempre los puedes llamar torrijas rellenas de chocolate, ya que la elaboración se parece mucho a este dulce tradicional.
Yo te aconsejo que no los dejes enfriar mucho para comerlos, ya que templados están riquísimos, aunque fríos también tiene su gracia. Aunque ya te lo haya dicho la crema de cacao puede ser la que prefieras, o incluso puedes utilizar chocolate con leche derretido.
Recuerda que el rebozado con el azúcar tienes que hacerlo cuando aún estén calientes, así se quedara pegado, si quieres y te gusta, le puedes poner también un poco de canela en polvo al azúcar.
Como casi seguro que tienes los ingredientes en casa, te dejo que te pongas a preparar estos rollitos tan diferentes y dulces como parecen, ya sabes que si tienes alguna duda solo tienes que dejarme un comentario.
Tiempo:
15 minutos
Valor Calórico:
alto
Dificultad:
baja
Cantidad:
4 personas
Ingredientes
8 Rebanadas de pan de molde
200 g de crema de chocolate (Nocilla o Nutela)
2 Huevos
200 ml de leche
100 g de harina de trigo
100 g de azúcar
Abundante aceite para freír
Preparación
Vierte la leche en un plato hondo.
Casca los huevos en un plato hondo y bátelos.
Echa la harina en un plato hondo.
El azúcar también lo echas en un plato hondo.
Elaboración
Coge una rebanada de pan de molde.
La pones sobre el banco y la aplastas un poco con un rodillo, para que cuando las enrolles no se rompan.
Con un cuchillo unta una de las caras de la rebanada con la crema de cacao.
Deja un pequeño margen para que cuando la enrolles no se salga.
Enrolla la rebanada de pan sobre si mismo y apretándola un poco.
Cuando tengas un rollo con el pan de molde lo dejas en un plato.
Tienes que hacer lo mismo con el resto de rebanadas de pan de molde.
Cuando las tengas todas pon una sartén a fuego medio y echa abundante aceite para freír.
Mientras se calienta reboza los rollitos.
Baña el rollito en el plato de la leche que quede bien empapado.
Ahora lo rebozas en el plato de la harina.
Por último lo bañas en el huevo batido.
Cuando el aceite esté caliente los vas poniendo a freír.
No frías muchos a la vez para que no se enfríe el aceite y te quede aceitosos.
Fríelos un minuto aproximadamente por cada lado.
Dales la vuelta con cuidado para que no se abran.
Cuando estén fritos y dorados a tu gusto los sacas de la sartén.
Los vas poniendo en un plato sobre papel absorbente, para que suelten el aceite sobrante.
Cuando aún estén calientes los rebozas en el plato del azúcar.
Cuando los tengas todos y están fríos ya los puedes comer.
Consejo
Puedes utilizar cualquier tipo de crema de cacao o crema de chocolate.
Utiliza pan de molde sin corteza o la cortas antes de aplastarlo.
No los rellenes mucho para que no se salga la crema.
El aceite de la fritura lo puedes reutilizar pasándolo por un colador.
El arroz es un alimento muy tradicional en nuestras gastronomía, lo puedes encontrar elaborado de mil y una forma, todas ellas deliciosas, en esta ocasión te recomiendo un arroz seco de pollo, conejo y verduras, muy fácil de preparar y con un sabor que seguro que te hace triunfar en la mesa.
Una de las cosas mas importantes que tienes que tener en cuenta es que tienes utilizar arroz redondo, ya que si utilizas otro tipo de arroz, como el arroz largo, basmati o similares, el tiempo de cocción es diferente y la receta no te saldrá igual.
Esta como casi todas las recetas tradicionales están abiertas al gusto de cada uno, por lo que ya sabes que puedes adaptarlas, como utilizando solo pollo, o solo conejo, igual pasa con las verduras que puedes utilizar las que mas te gusten o estén de temporada, la forma de elaborar este plato no varia, así que ya sabes que siempre puedes darle tu toque.
Como podrás ver tienes que utilizar caldo, ya sea de carne o de ave, puedes usar el que tengas a mano de algún cocido que hayas echo, o si te es mas fácil utilizar los caldos ya preparados, y si mucho me fuerzas y no tienes ninguno disponible, concentrado diluido en agua, que seguro que te sale bueno.
Solo me queda decirte que no dejes de probar este arroz seco tan sabroso y fácil de hacer, si tienes alguna duda sobre la receta ya sabes que siempre puedes dejarme un comentario y estaré encantada de ayudarte.
Tiempo:
30 minutos
Valor Calórico:
bajo
Dificultad:
baja
Cantidad:
4 personas
Ingredientes
350 g de arroz redondo
300 g de conejo troceado
300 g de pollo troceado
1 Zanahoria
1 Pimiento rojo pequeño
1 Pimiento verde pequeño
4 Dientes de ajo
100 g de champiñones
1 Tomate maduro
1 Cucharada de pimentón rojo
1 Pizca de colorante
1 Pizca de romero
850 ml de caldo de carne o de ave
3 Cucharadas de aceite de oliva
Sal al gusto
Preparación
Pela y corta la zanahoria en trozos pequeños.
Pela y pica los ajos.
Corta los pimientos en trozos pequeños.
Lava bien los champiñones y los troceas.
Pica o tritura el tomate.
Elaboración
Pon una sartén grande a fuego medio-alto y echa el aceite de oliva.
Cuando esté caliente añade le pollo y el conejo.
Echa sal al gusto.
Sofríelo hasta que quede bien dorado.
Ahora echa los pimientos, la zanahoria, los ajos y los champiñones.
Echa también las hojas de romero.
Lo sigues sofriendo unos 3 minutos más.
Añade el tomate troceado o triturado y lo sofríes un minuto aproximadamente.
Echa el pimentón rojo y lo sofríes unos segundos.
Echa el arroz y lo mezclas bien con el resto de ingredientes.
Déjalo que se sofría un poco.
Vierte el caldo y el colorante.
Remuévelo bien para que el arroz quede bien repartido.
Cuando empiece a hervir lo dejas que el arroz se cocine a fuego medio-alto durante 8 minutos.
Baja el fuego y lo dejas a fuego medio-bajo y que siga cocinándose unos 9 minutos mas hasta que el caldo se consuma.
Retira la sartén del fuego y lo dejas reposar unos minutos.
Ya lo puedes servir.
Consejo
Puedes utilizar caldo de carne o de ave, el que prefieras.
Puedes hacer este arroz solo con pollo o solo con conejo.
Puedes añadir las verduras que prefieras.
Cuando estés cociendo el arroz no lo remuevas con una paleta, para que no suelte el almidón y se queme por abajo.
Si te apetecen unas verduras salteadas y acompañadas de una salsa cremosa, no dudes en preparar esta receta fácil, con ella tendrás un plato insuperable, que puedes utilizar para comer solo o para acompañar cualquier tipo de platos, ya sean carnes o pescados.
Lo mejor que tiene esta receta es que la tienes echa en un momento, y por supuesto la vistosas y sabor de las verduras. Las verduras yo te aconsejo que las saltees a fuego medio-alto y unos 5 ó 6 minutos para que queden en su punto, aunque si te gustan un poco mas echas las puedes dejar un par de minutos mas, así estarán mas pochadas.
Otra consideración es que puedes adaptar esta receta a tus gustos, utilizando las verduras que mas te gusten, al igual que puedes utilizar las verduras que estén de temporada, sobra decirte que este es un plato muy son y completo, lleno de vitaminas y minerales.
Ya sabes que el queso para gratinar puede ser el que prefieras, a mi me gusta mucho el parmesano o quesos similares, pero puedes utilizar mozzarella o quesos mas tiernos, así tendrán una textura diferente.
Espero que esta forma de elaborar las verduras te te una buena idea para tus acompañamientos o incluso para esas ocasiones que te apetecen verduras preparadas de una forma diferente.
Tiempo:
18 minutos
Valor Calórico:
bajo
Dificultad:
baja
Cantidad:
4 personas
Ingredientes
1 Zanahoria
100 g de champiñones
1 Berenjena pequeña
1 Pimiento rojo
1 Pimiento verde
1 Cebolla
1 Cucharada sopera de harina de trigo
250 ml de leche
1 Cucharada sopera de mantequilla
100 g de queso rallado
3 Cucharadas de aceite de oliva
Sal y pimienta al gusto
Preparación
Pela y ralla la zanahoria.
Pela la cebolla y la cortas en trozos medianos.
El resto de verduras las lavas bien y las cortas en trozos medianos.
Precalienta el horno a 220º en modo grill o solo arriba.
Elaboración
Pon una sartén a fuego medio-alto y echa el aceite de oliva.
Cuando esté caliente añade todas las verduras.
Echas sal y pimienta al gusto.
Sofríelas durante 5 ó 6 minutos aproximadamente.
Cuando estén las verduras sofritas echa la mantequilla.
Lo remueves para que se derrita.
Echa la harina y la sofríes unos segundos hasta que quede bien mezclada.
Vierte la leche y lo remueves.
Lo dejas que se cocine durante un par de minutos sin dejar de remover.
Pruébalo de sal y rectifica si hace falta.
Cuando la salsa haya espesado ya puedes retirar la sartén del fuego.
Echa las verduras con la salsa en un bandeja de horno.
Repártelas bien y echa el queso rallado por encima.
Introduce la bandeja en el horno en modo grill o solo arriba a 220º.
Las dejas que se horneen durante 8 minutos aproximadamente.
Cuando el queso este gratinado ya las tienes listas.
Saca la bandeja del horno y y a comer.
Consejo
Puedes utilizar las verduras que prefieras.
Lo mismo con el queso que puedes utilizar cualquier queso que te guste.
El tiempo de horneado es orientativo, cuando el queso esté gratinado ya están listas.
El helado es una de las formas mas sabrosas de combatir el calor, aunque es un postres que se puede consumir durante todo el año, además es ideal para comerlo solo o utilizarlo como acompañamiento de cualquier otro dulce, ya que siempre es el complemento perfecto.
En esta ocasión te recomiendo una receta fácil para que elabores un helado de yogur, eso si no hace falta que tengas heladera para que te quede cremoso, y aunque tenga un poco mas de elaboración te aseguro que vale la pena, además te aseguro que te va a quedar como si lo hubiera hecho un heladero profesional.
Para la elaboración tienes que utilizar yogur griego, ya que es muy cremoso, eso si tiene que ser natural, sin sabores, y sin azúcar, si te es muy complicado de conseguir este tipo de yogur puedes utilizar cualquier otro que sea cremoso.
Cómo podrás leer en la elaboración tiene unos pasos muy concretos, ya que tienes que sacarlo del congelador cada 30 minutos aproximadamente y removerlo bien para que los cristales de hielo se rompan y te quede cremoso, esto lo tienes que hacer unas 4 veces, por último ya tienes que batirlo con una varilla, yo te aconsejo que utilices una batidora, ya que es mas practico, y ya lo dejas que se congele, así te quedará con la textura de un buen helado.
Si tienes y quieres hacer el helado con una heladera, la receta es la misma, pero en lugar de removerlo cada 30 minutos, simplemente lo viertes en la heladera y la dejas que haga su trabajo.
Bueno espero que este postre tan tradicional te refresque la vida de una forma muy sabrosa, no olvides dejarme un comentario sobre cualquier duda que tengas sobre la receta.
Tiempo:
200 minutos
Valor Calórico:
alto
Dificultad:
baja
Cantidad:
4 personas
Ingredientes
250 ml de leche
200 g de yogur griego o similar
100 g de azúcar
2 yemas de huevo
Ralladura de limón
Preparación
No necesita preparación.
Elaboración
Echa las yemas en una cazuela y las bates un poco.
Añade la leche y el azúcar.
Lo bates bien hasta que quede mezclado.
Pon la cazuela a fuego medio.
Déjala que se cocine durante 2 ó 3 minutos, sin dejar de remover.
Nada mas empiece a hervir retira la cazuela del fuego.
Vierte el contenido de la cazuela en un bol metálico.
Si no tienes puedes utilizarlo de plástico o de cristal, pero mejor de metal que coge mas frío.
Déjalo enfriar unos 5 minutos.
Echa en el bol el yogur y lo bates bien hasta que quede mezclado.
Introduce el bol en el congelador.
Cuando esté 30 minutos aproximadamente lo sacas del congelador.
Remuévelo bien con una paleta para que se rompan los cristales de hielo.
Vuélvelo a introducir en el congelador.
Pasados otros 30 minutos, lo mismo.
Sácalo del congelador y lo remueves bien con un paleta.
Que no queden trozos de hielo.
Vuélvelo a introducir en el congelador.
Haz lo mismo dos veces mas, cada 30 minutos.
En total tienes que hacerlo 4 veces cada 30 minutos.
A la que hace 4 veces de removerlo lo vuelves a introducir en el congelador.
Cuando esté 30 más lo sacas y lo remueves un poco y con una varilla o batidora lo bates bien.
Tiene que quedarte cremoso.
Por último lo vuelves a dejar ene el congelador unos 45 minutos.
Pasado este tiempo ya esta listo.
Sácalo del congelador y ya lo puedes servir.
Puedes hacer unas bolas de helado o servirlo como quieras.
Consejo
Utiliza leche entera.
El yogur tiene que ser griego o similar, no puedes utilizar yogur desnatado o sin grasa.
El yogur tiene que ser natural y sin azúcar.
Si tienes heladera será mucho más fácil, aunque como ves no hace falta para que te quede cremoso.
Puedes cambiar la ralladura de limón por ralladura de naranja.
En unas 3 horas lo tendrás listo, recuerda removerlo unas 4 veces cada 30 minutos, para romper los cristales de hielo.